miércoles, noviembre 24, 2004

Viaje hacia el Nacional. Retrato a lo Absurdo.

Martes 16 de Noviembre de 2004

Son las 6.10 de la mañana en Peñalolén, el día anterior me había quedado hasta tarde en pie haciendo no sé que, no lo recuerdo creo que me acosté como a las 2 de la mañana y me dormí tipo 3 pensando en cosas demasiado estúpidas que no vienen a lugar: “no podi decir que te sacay fotos con la profe, no podi ser tan cero aporte”.

Bueno, ya conté lo que había pasado en la noche anterior... Se prendió la televisión a las 6.10 y dije solo 10 minutos más, así fue y por primera vez en todo el año, no me volví a despertar a las 7.00. Salí de la cama, me dirigí al baño, ¿me afeito o no?, pregunta típica a esas horas y siempre paso alrededor de 15 minutos pensado en la respuesta, en vez de en ese mismo tiempo haberme afeitado, siempre, y esta no fue la excepción, mi respuesta fue no. Me meto a la ducha, el agua esta bien, me enjuago el pelo y se acaba el gas, suerte!!!, me salí de la ducha y me mire al espejo y dije nuevamente : “ Y si me huevean en la puerta”, ya da lo mismo. Me vestí y miré el reloj, eran recién las 6.50, o sea estaba diez minutos antes de despertarme listo, que record., decidí entonces irme en micro, pero en las de Sn.Luis y no en la de las Torres, porque sino me encuentro con gente indeseada.

Salí de la casa y ninguna micro pasó hasta como las 7.10 y yo dije: “no es muy tarde, no puedo tener más de 8 atrasos”, entonces decidí irme en colectivo, no pasaba el verde, ni el rojo y tuve que tomar el celeste. ( La diferencia entre todos esos colectivos es el lugar de destino, mientras el celeste me deja en Bellavista por $350, el verde me deja en Mirador y rojo en Pedreros por los mismos $350 e irónicamente el que me deja en la estación de metro más lejana, se demora menos y el celeste es el más lento). Tomé el celeste, no sé porque, si a veces espero hasta las 7.20 para el rojo, pero bueno no es el punto de la historia. “Buenos días, se paga hasta el metro, Gracias” , bueno el asunto fue así, afortunadamente me tocó el asiento de adelante, porque sino te juró que hubiese puteado como nunca al chofer por lo que estaba pasando, el viaje de mi casa hasta el metro Bellavista de la Florida, dura aproximadamente 15 minutos, pero con el desvío de las calles, la gran afluencia de personas a esa hora, la poca habilidad de conducir de nuestro amigo chofer y los semáforos en malas condiciones, hicieron que el viaje durara 30 minutos, te voy a ser sincero no recuerdo bien en que wea taba pensando: “No podi chocar con un poste al salir de música”, pero no me di cuenta de lo duró el viaje hasta que vi el reloj en Bellavista, eran las 7.45. Solo atiné a reírme. Hice la larga cola, para pasar, pero me equivoqué, era la de boletos, luego hice la otra no tan larga fila para pasar con pase, valga la redundancia, y descubrí que no tenía plata, ufffff (No es primera vez que me equivoco de fila, pregúntele a Sandy cuando fuimos a Summa). Me dirigí a la caja, onda ya cagao de la risa, porque sabía que iba a llegar tarde y fui a cagar, Hola! Me carga con $500 por fa!, ni me saludo, pero bueno. Salí de la fila esa y fui a tomar el metro.

Por fin llegué al metro eran 7.55, llamé al Amaro y le dije que por favor me dejara presente a las dos primeras horas, el metro como nunca voló, no todo podía ser tan malo, llegué a Baquedano a las 8.10 Bien me dije por lo menos voy a alcanzar a jugar unas manitos de Póquer. Bajo a la estación y una voz habla y dice algo incomprensible, pero entendí el mensaje cuando vi el tren pasar y no parar, veo el guardia cerrando la estación y no dejando salir, ni entrar a nadie a la zona de andén, estuve encerrado allí durante 20 minutos más o menos. Yo ya me reía de ver como toda la gente puteaba se alteraba y se preocupaba más de porque iba a llegar tarde de por lo que estaba pasando, a todo esto jamás supe que wea pasó, pero siempre me imagine que fue un falso aviso de Bomba en Baquedano, bueno volviendo al tema central, nos piden que sigamos por la línea 5 y hagamos trasbordo a la línea 2 y luego a la línea 1, para así llegar a nuestras estaciones de destino en la línea 1. Muy didáctico todo y yo dije por lo menos ahora voy a conocer un poco más la línea 2. Eran las 8.30, fui hasta el andén de la línea 5 y tomé el tren en dirección a Quinta Normal, todo bien, pero en la Estación Plaza de Armas me vino una interrogante muy grande, si me bajaba acá o no, pero igual tenía que caminar harto, la paja fue más fuerte y seguí hasta la línea 2, cuando llegamos a la estación de trasbordo, fue muy chistoso, porque el tipo de conduce el tren nos dio las instrucciones de todo lo que teníamos que hacer para llegar a la línea 1, como si uno jamás hubiera viajado en metro.

En la línea dos fue simple no había mucha gente y subí rápido al tren e hice sin ningún problema trasbordo en la estación Los Héroes para dirigirme a Universidad e Chile., ahora en la estación los héroes estaba la caga, mucha, pero mucha gente, logré subirme al tren, pero dos estaciones más adelante me di cuenta que iba en sentido opuesto, me bajé del tren y me cambié de andén disimuladamente. En el otro andén no había tanta gente como en otros lugares, ya eran las 8.50, pasó un tren y tenía espacio para una o dos personas, entonces me decidí a subir, pero una señora me agarró me tiró lejos y subió ella, ante lo cual yo solo atiné a reír y a pensar que extraña y egoísta son algunas personas, pero bueno el punto que paso algo similar una vez más y entonces ya me empecé a enojar un poco, llegó otro tren y como pude me metí allí, jamás había estado tan doblado y tanta gente a la vez me había corrido mano, fue mala onda. Y me puse a pensar: “que manera de haber gente junta en las estaciones de atrás”, pero cuando llegué a los Héroes cerré la boca y me tragué lo que había dicho, el andén estaba lleno, pero lo que es lleno, no cabía ninguna otra persona, nadie podía bajar, ni subir al tren en Los Héroes, jamás había visto tanta gente en un metro cuadrado. Por fin!!!! Después de tantas vueltas llegué a Universidad de Chile, el tren paró y yo ya con la intención de bajar veo que el tren volvió a andar, me asusté y casi lloro y dije esta huea no me puede estar pasando, y veo que el tren solo necesitaba acomodarse, se abrió la puerta y me bajé, ya no aguantaba más a esa abuelita corriéndome mano. Pensé en el Noveno atraso que ya tendría y como Artemio daría una clase entera de mis atrasos.

Me bajé, me bajé!!! me sentía la persona más feliz, salí del metro y me sentí como cuando el mono de Mario sale del castillo después de haber muerto a Bowser. Vi el reloj de la salida del metro y eran las 9.15, corrí hacia el colegio, no mentira jamás lo hago y llegué a portería, el Inspector de la Puerta no me pescó, de hecho me quedé un rato esperando, para que me tomara el atraso, pero el solo me miró como queriendo decir, pero si usted debe ser un niño de Octavo, pase nomás.

No hay comentarios.: